martes, 7 de diciembre de 2010

La cámara doméstica mas amortizada del mundo
Capítulo VIII: 'La trilogía de los Veinticinco Minutos: La Bailarina' por Víctor Castilla


Con el dificultoso rodaje de 'une seconde avant de mourir' aun reciente, continuo con la escritura de HARDCORE, Equinoccio, Leo, y La luz oscura. Además, en el mes de Julio, desempolvo dos viejos manuscritos, uno de ellos titulado 'Cuba' uno de esos guiones cortos escritos del tirón, y otro titulado 'Todo termina con la muerte' que reservé para continuarlo. En Julio inicio además la escritura de comedias existencialistas al estilo de 'une seconde...' un con toque más humano, es así como nacen  la inacabada '¿Por qué lloran los bebés?, la concluída 'Anabel' y un tímido acercamiento en forma de relato corto de lo que posteriormente (sobre Septiembre de 2010) terminaría siendo definitivamente el guión de 'Málaga'.  

Mi querida amiga, la también directora Irene C. Rodríguez, de volvereta films, me da a conocer el certamen de cortometrajes de los baños del carmen. En mi cabeza rondaba la idea de adaptar en forma de corto un relato breve que escribí en  mi infancia titulado 'La Bailarina' cuya adaptación elaboré con el objetivo de volver a romper drásticamente con mi filmografía anterior de tres formas: Siendo mi primer trabajo de duración inferior a 15 min., el primero en el que no aparezco yo mismo como actor, y el primero en el que solo hay cuatro frases de diálogo.





Así nació 'La Bailarina', y así nació mi idea de unir este trabajo con la recién desempolvada 'Cuba'  y otro proyecto que también estuvo en el aire de mis hojas mucho tiempo, 'ECLÉPTICO', creándose así 'La trilogía de los veinticinco minutos'. Con la que pretendía resumir lo que habían sido hasta ahora las tres corrientes de mis mediometrajes, la fantasía romántica con 'La Bailarina', el thriller con 'Cuba' y el surrealismo con 'ECLÉPTICO', el hecho de que los tres cortos contituyan uno solo fue una decisión que ni mis propios compañeros de nuestra recién creada 'Malagacción' compartieron.

Pero ya está bien de opinar sobre mis propios trabajos, os dejo un artículo escrito por María de la Plaza, conocedora de nuestro pasado, y que asistió al certamen al que se presentó 'La Bailarina', del que volvimos con las manos vacías.

 Crítica de María de la Plaza

Como cada año se ha celebrado el cada vez más popular Festival de cortometraje de los Baños del carmen, en ese pequeño enclave tan hechizante de mi ciudad natal, en el que tuve la suerte de presenciar diversos cortometrajes en una noche especialmente mágica. Y entre ellos estaba ‘La Bailarina’ de nuestro ya conocido Víctor Castilla, como al contrario que sucedió con anterioridad con ‘Bonjour’, su trabajo se vio deslucido debido por una competencia que contaba, en todo caso, con mejores medios técnicos de los que dispone Malagacción, la productora de este director amateur quién, pese a estos inconvenientes, logró presentar un trabajo que estuvo sin duda a la altura del festival y que no tenía nada que envidiar a sus competidores en cuanto a argumento ni en cuanto a interpretación. Y en este caso, la competencia fue más que dura, siendo bajo mi punto de vista ‘Chanquetor’ y ‘Salvemos el balneario’ rivales difíciles de superar, ambos con muchísima frescura y ese toque gamberro que personalmente aprecio mucho.

Es extraño como la magia del momento juega con nosotros a niveles insospechados, si en la ocasión anterior ‘Bonjour’ me eclipsó en su estreno y me decepcionó en su análisis minucioso, en esa ocasión todo ha sido al revés, como tanto le gusta a ese desquiciado realizador. En este caso, ha sido al volver a verlo casi un mes después cuando he descubierto como la técnica de este nuevo trabajo ha llegado a ser brillante, descubriendo ciertos matices que aquella noche veraniega pasé por alto, y que hoy se imponen de forma obvia, llegando a ser estos fundamentales para comprender la cinta.


Comencemos por el aspecto técnico, después de tantos cortos, vemos como dos de los grandes vicios del equipo de producción formado por JDamián García Jiménez y Pedro Moral principalmente, parecen haber quedado en el olvido y para la memoria colectiva, estamos hablando desde luego de los cambios bruscos de secuencia y de los ya entrañables planos a contraluz. Por lo que esta vez se merecen mi más sincera felicitación, a excepción de un fallo de sonido, el eco que se produce en la secuencia inicial del portal, por lo demás, planos, luces, sonido, son francamente buenos.

A nivel argumentativo, producción Castilla, nos sorprende abordando el tema de la imaginación y de la realidad de un modo insólito, distinto al que nos tiene acostumbrados, posiblemente debido a que en ese caso el corto dura unos breves 4 minutos, mientras que revisando su filmografía podemos ver como imperan los trabajos de veinte minutos, más cercanos al mediometraje tanto por su estructura como por su duración. La feroz crítica que hace al mundo actual queda perfectamente reflejada, bajo mi punto de vista, en el consejo que da la hermana mayor. ‘’Mantente en la realidad, no te dejes llevar por la fantasía’, pues si una niña con esas edad no puede disfrutar de la fantasía, ¿Cuánto es entonces el momento de la fantasía? Prosigamos, llegada a una explanada con luz melancólica fácilmente reconocible para cualquier malagueño, sí, estamos en el balneario, ese paso de los juegos infantiles a la fantasía solo podrían hacerse en lugares como este, con este encanto bucólico, reforzado en este caso con la banda sonora original, también a cargo de Víctor. Llegamos entonces al punto que para mi gusto más chirría, la elección del sueño de la niña, ¿cuál es?, ¿descubrir la cura del SIDA?, ¿ser astronauta?, ¿crear un imperio informática como el de Apple? No, la niña quiere ser bailarina, en ese caso totalmente acertado, pues, francamente, el sueño de ser princesas sigue siendo el más popular. La escena en si es mágica, pese a una deficiente coreografía que debería haber estado más cuidada, de hecho se merece un tirón de oreja por permitir que se pierda parte de esa magia con esos pasos de baile inconexos del mayordomo, sin embargo el encanto natural de la bailarina salva la escena con creces.

Proseguimos con el regreso a la realidad, que es simplemente fantástico, el cambio de escena es perfecto al igual que la caída con la que regresamos al mundo real, que está perfectamente representado por ese vagabundo tan soez, que me trae recuerdos de mi infancia en los que me cruzaba con uno de ellos y sentía esa congoja a lo desconocido. Finalmente, la carrera con la que concluye el cortometraje tengo la impresión de que se pretende realizar una alegoría bastante buena sobre como pretendemos huir de la realidad.

En cuanto a los interpretes, lo primero comentar que me sorprendió que el director no tuviera ningún papel en el corto por pequeño que fuera, asumiendo el peso de la dirección y el argumento que no es poco. Siendo ‘La Bailarina’ el primero corto dirigido por Víctor Castilla, en el que no aparece Víctor Castilla. Con ese trabajo recupera de forma breve a su antigua musa Luna Mora Figueroa, quizás un poco sobreactuada en la postura que tiene durante la breve conversación, teniendo también en cuenta la mala pasada que le juega el eco.

Patricia Mora Figueroa, bastante natural teniendo en cuenta que se trata de su primer papel. Su mejor momento durante el sueño, el peor, cuando comienza a soñar y bailar en el Balneario, muy sobreactuado a mi parecer. Finalmente Pedro Moral, actor fetiche del director, que como vagabundo merdellón no tiene precio, sin embargo como mayordomo le falla la expresión y algunos gestos de las manos que podrían a ver sido mas serios, como se espera de un mayordomo, su peinado juega en su contra debido el estereotipo de mayordomo clásico que todos tenemos.

Conclusión, ruptura total de entre todas las rupturas totales a las que este director malacitano nos tiene acostumbrado en cuanto argumento y duración, mientras que en los aspectos técnicos se observa la evolución constate que comienza a ser profesional. Personalmente soy partidaria de los medio metrajes con más dialogo pero en la variedad esta el gusto y en este caso el experimento le ha salido francamente bien.


Enlace para ver el corto:





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